Lo que conduce al Yannah

Alhamdulillah, El Eterno, el Inmortal, aquel que permanece tras el paso de los tiempos. Lo alabamos reconociendo Sus bendiciones.

Doy testimonio de que no hay más dios que Allah, Único, sin parecido, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, ﷺ.

¡Musulmanes!, tened taqwah de Allah y adorad a vuestro Señor, volveos hacia Él completamente y pedid Su perdón para que os abarque con Su misericordia. Sabed que la mejor transacción y el negocio más rentable es el comercio con Allah. Es la compra del Jardín. Allah Todopoderoso dice: «Allah les ha comprado a los creyentes sus personas y bienes a cambio de tener el Jardín». El vendedor eres tú y el comprador es Allah, Alabado sea. Es este un gran favor de Allah, puesto que Él te compra lo que Él te ha concedido. Él es quien otorga la vida y la riqueza y, sin embargo, por Su gracia y su generosidad, te compra lo que te ha dado, a cambio de un bien más valioso que tu vida y tu riqueza; el Jardin, en el cual Allah ha preparado para Sus siervos justos lo que ni los ojos han visto, ni los oídos han escuchado, ni ninguna mente humana ha imaginado. Es una transacción conectada con lo divino y beneficiosa para quienes cumplen con sus cláusulas, para quienes no rompen el contrato siguiendo sus propios deseos y usando su riqueza en actos de desobediencia a Allah.

Quien vende algo no tiene derecho después a disponer de ello. Tu riqueza y tú le pertenecéis a Allah; todo ello lo has vendido a cambio del Jardín. Y a quienes cumplen con las cláusulas de esta transacción, se les dice: «Así pues, regocijaos por el pacto con el que os habéis comprometido. Este es el gran triunfo». Algunos venden su ajira por una pequeña porción de ganancias mundanas. Mienten, roban, engañan y traicionan por Dunia. Pero existen quienes son peores todavía, son aquellos  que venden su otra vida por la ganancia mundana de otros.

¡Creyente! Si Allah te ordena gastar y pagar el Zakat, y te abstienes y retienes lo que Le corresponde, entonces has roto el pacto y has disuelto la venta. ¿Has olvidado que vendiste tu riqueza a Allah? ¿Quieres disponer de la mercancía de Allah? Allah, alabado sea, dice: «(…) pero el que es avaro, no lo es sino para sí mismo. Allah es el Rico y vosotros sois los necesitados». Entonces ¿qué significa venderse a  Allah? Significa emplear el nafs en la obediencia a Allah y buscar Su complacencia, significa domarlo para seguir el Corán, cumplir los mandatos de Allah y detenerse ante Sus límites. Significa obedecer a Allah en tiempos de facilidad y adversidad, y en cualquier momento. Significa cumplir con las obligaciones que Allah ha prescrito, como no perder los salat y realizarlos en los tiempos señalados.

Quien descuida lo obligatorio y descuida los salat, haciendo prevalecer la comodidad del nafs sobre el cumplimiento de sus obligaciones, ha roto el pacto y disuelto el acuerdo de venta que tiene con Allah. Porque después de haber vendido su nafs, trata de poder disponer de él.

Sabed que hacer el salat es uno de los actos que acercan al siervo al Jardin. En un hadiz, el Profeta, ﷺ , le dijo a Bilal en el momento de la oración del Fayr: «Cuéntame sobre el acto más esperanzador (es decir, el que consideras más recompensado por Allah) que hayas hecho desde tu aceptación del Islam, porque he escuchado el sonido de los pasos de tus zapatos delante de mí en el paraíso» Bilal dijo: «No considero ningún acto más esperanzador que cuando hago ablución (wudu) en cualquier momento de la noche o del día, y ofrezco salat durante el tiempo que me está destinado para ofrecerlo». ¿Cómo alcanzó Bilal el Yannah? Entregándose a Allah, sometiendo su nafs, controlándolo y obligándolo a postrarse ante Él en todo momento. El Profeta, ﷺ, dijo: «En verdad, la mercancía de Allah es valiosa; en verdad, la mercancía de Allah es el Yannah».

Siervos de Allah, comerciar con Allah es una transacción rentable y sin pérdidas; es pura ganancia, pura victoria y éxito. Allah, Todopoderoso, dice: «¡Vosotros que creéis! ¿Queréis que os diga un negocio que os salvará de un doloroso castigo? Que creáis en Allah y en Su mensajero y que luchéis en el camino de Allah con vuestros bienes y personas. Eso es lo mejor para vosotros, si queréis saberlo. Él os perdonará vuestras faltas y os hará entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos y en buenas estancias en los jardines de Adn. Y ese es el gran triunfo».

Allahumah, concédenos el Yannah y todas las buenas obras que nos acercan a él, y buscamos refugio en Ti del Fuego, y de todas las obras que nos acercan a él.

Allahumah, bendícenos en Sha’ban y permítenos llegar a Ramadán y concédenos la capacidad de ayunarlo y de hacer el salat.

Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir, y danos unión y entrega mutua para ayudarnos a establecer todas aquellas acciones que en comunidad se nos hacen más fáciles y oh, Allah, bendice por ello nuestra mezquita y nuestras casas.

Allahumah, otorga sakina a todos los musulmanes que estén sufriendo opresión y concédeles que la esperanza esté siempre viva en sus corazones. Amin.