Alhamdulillah, quien elevó el estatus de los ‘ulama (eruditos) y los convirtió en herederos de los profetas y elevó el estatus de los fuqaha (versados en Fiqh) e iluminó sus corazones y mentes con Su Conocimiento, y formó su carácter y expandió sus pechos y razonamiento con su sabiduría.
Doy testimonio de que no hay más dios que Allah, Único, sin asociado, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, sallallahu alaihi wa salam, y paz y bendiciones sobre su familia, sus compañeros y todos los que siguen su guía hasta el Día de la Resurrección.
¡Musulmanes!, tened taqwah de Allah Todopoderoso y seguid el camino de la búsqueda de Conocimiento y de los eruditos, y apartaos de los ignorantes. Allah, Todopoderoso, ha elevado el estatus de los ‘ulama y ha advertido contra los necios y los ignorantes. Él, Exaltado sea, dijo: «En realidad, solo temen a Allah aquellos de Sus siervos que tienen conocimiento». Entre los ‘ulama con Guía que temen a su Señor en secreto y en público se encuentra nuestro Imam, Malik, el Imam de Medina, el Imam de Dar al Hiyra, cuya escuela seguimos. Este gran erudito, cuya fama se extendió por todas partes, cuya reputación llegó a Oriente y Occidente y que, con su enseñanza y vida, dejó a los musulmanes un ejemplo de conocimiento, sabiduría, refinamiento, ajlaq, humildad, desapego, compasión, rectitud y consejo sincero. Aunque siguiéramos añadiendo otras nuevas, no podríamos abarcar todas las cualidades que poseyó, ni podríamos acabar de describir al Imam de la Mezquita del Profeta, Malik ibn Anas.
Allah Todopoderoso dijo: «En su historia hay una lección para los que saben reconocer lo esencial. Y no es un relato inventado». Esto se refiere a las historias de los profetas, los salihin, los awliya y los ‘ulama, herederos de los profetas. Tras mencionar en Su Libro a un grupo de profetas, mensajeros y otros siervos justos, Allah Todopoderoso dijo: «Esos son aquellos a quienes Allah ha guiado, así que seguid su guía». Los mencionó y nos instó a seguirlos, a tomarlos como ejemplo y a tratar de ser como ellos. Como dijo un sabio: «Imítenlos, aunque no sean como ellos, pues imitar a los nobles es el éxito».
Nuestro Imam, Malik, que Allah esté complacido con él, nació en la ciudad del Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa salam, en el año 93 de la hégira. Fue, por lo tanto, uno de los seguidores de los seguidores. Un tabi’ín es alguien que conoció y convivió con algún Compañero del Profeta, sallallahu alaihi wa salam. Los seguidores de los tabi’ín son aquellos que conocieron y convivieron con los tabi’ín, como nuestro Imán Malik. El Profeta, sallallahu alaihi wa salam, aludió al amplio Conocimiento que poseería este gran Imam ochenta años antes de que naciera. Dijo: «Pronto la gente viajará por todas partes buscando conocimiento, y no encontrarán a nadie más sabio que el alim de Medina». (Narrado por al-Tirmidhi). Los ‘ulama afirmaron que esto se refería a Imán Malik. Y así fue; él era, en efecto, el erudito de Medina, y ya se llegó a decir en su época: «Nadie debe emitir una fatwa mientras Malik esté en Medina».
Nuestro Imam, Malik, era un alim que actuaba conforme a lo que sabía. Aplicaba las palabras de Allah Todopoderoso: «Sed maestros, puesto que conocéis el Libro y lo estudiáis». Su madre lo guio cuando tenía poco más de diez años, le puso un turbante y lo llevó ante su maestra Rabi’ah, diciéndole: «Aprende de sus ajlaq antes que de su conocimiento, pues el conocimiento sin ajlaq no sirve de nada». Los primeros musulmanes recitaban con frecuencia este du’a: «Nos refugiamos en ti del conocimiento que no beneficia». Imam Malik dijo: «Es responsabilidad del que busca conocimiento poseer dignidad, serenidad y reverencia, y seguir los pasos de quienes lo precedieron».
Nuestro Imam, Malik, creció en un hogar de conocimiento, humildad y dignidad. Abrió los ojos en el regazo de una madre que amaba el conocimiento y anhelaba ver a su hijo en el mimbar y en los círculos de estudio. Ella fue, sin duda, la mejor guía, dirigiéndolo hacia los grandes eruditos de Medina. Allah abrió su corazón, iluminó su alma y cumplió los deseos de esta devota madre que fue uno de los medios que Allah dispuso para formar a este alim que permanece vivo en nuestros corazones, que nos dejó un legado de conocimiento y fiqh, y una gran escuela que se extendió por Oriente y Occidente. Él fue uno de los que, al morir, siguieron vivos, y dejaron un hermoso recuerdo en este mundo que será recordado hasta el Día de la Resurrección.
No podríamos abarcar la vida de nuestro Imam Malik, ni siquiera en varios jutbas o lecciones. Mencionaremos tan solo su profunda reverencia por el Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa salam, y su Sunna, que solo narraba los hadices del Profeta, sallallahu alaihi wa salam, en estado de pureza, después de realizar la ablución y con la mejor presencia, perfumándose como muestra de respeto por sus benditas palabras. Perfumaba el lugar antes de dar sus clases con su mejor incienso y narraba los hadices sentado, no de pie. Cuando se le preguntó por qué lo hacía, respondió: «Por honor a los hadices del Mensajero de Allah». No permitía que nadie alzara la voz en la Mezquita del Profeta, sallallahu alaihi wa salam, pues alzar la voz en presencia del Profeta está prohibido, tanto estando en vida, como después de su muerte. «Vosotros que creéis! No subáis la voz por encima de la del Profeta ni le habléis a voces como hacéis entre vosotros, no vaya a ser que vuestras obras se malogren sin daros cuenta». Esto alude a las palabras de Allah: «No os adelantéis a Allah y a Su mensajero», refiriéndose tanto al periodo en el que vivió, como a después de la muerte del Profeta, sallallahu alaihi wa salam.
Sin embargo, en nuestra época, la gente todavía habla durante la recitación del Corán y la recitación de los hadices del Mensajero de Allah, e incluso durante la jutbah del viernes. Algunos usan sus teléfonos móviles mientras se da la jutbah. ¿Realmente, podremos llegar a alcanzar este nivel respecto a este asunto? ¿Podremos acercarnos a mantener el respeto por la Sunna del Profeta, sallallahu alaihi wa salam, que tenía Imam Malik? Él solo aceptaba hadices de eruditos confiables, rectos y devotos. Sin embargo, vivimos en una época en la que la mayoría de la gente extrae fatwas y conocimiento de internet, sin saber qué está sacando, ni de dónde lo obtiene. ¿Es así como se busca el conocimiento?
Nuestro Imam, Malik ibn Anas, se quitaba las sandalias cerca de la Mezquita del Profeta, por respeto a su tumba y por taqwah para no pisar la tierra que pisaron los pies del Mensajero de Allah. ¡Cuánta veneración y humildad! Imaginen cuán humilde habría sido hacia el Profeta, sallallahu alaihi wa salam, si hubiera vivido en su época. Asimismo, no montaba su montura en Medina. Cuando se le preguntó al respecto, dijo: «No monto una montura en una ciudad donde pisaron los pies del Mensajero de Allah». Imam Shafi’i dijo de él: «Cuando se menciona a los ‘ulama, Malik es la estrella más brillante. Malik es la prueba de Allah para Su creación después de los tabi’ín». Sabed que, al mencionar a los justos, desciende la misericordia.
Allahumah, concédenos la capacidad de seguir a los salihin y la baraka del alma de nuestro Imam, Malik, el Imam de la Casa de la Hijra, el Imam de la Mezquita del Mensajero de Allah. Concédenos amor por la gente de conocimiento, amor por los awliya y los justos, y reúnenos con ellos y en su compañía. Concédenos la capacidad de seguirlos y guiarnos en su camino, y reúnenos con los profetas, los veraces, los shuhada y los justos.
Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir, inspíranos a todos amor por el conocimiento y facilítanos los medios para que este conocimiento se establezca y se transmita sin pérdidas a las siguientes generaciones.
Allahumah, protege a los oprimidos y dales siempre una salida que los acerque a Ti. Amin.



