Encomendarse mutuamente la verdad y la paciencia

Alhamdulillahi Rabbil ālamīn, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, y Él es Al Azīz (el Insuperable sin igual) Al Hakīm (el Sabio).

Doy testimonio de que no hay más dios que Allah, Único y sin asociado, y doy testimonio de que Muhammad es Su siervo y Mensajero ﷺ, y paz y bendiciones sobre su familia y todos sus compañeros.

¡Musulmanes!, hombres y mujeres, tened taqwah de Allah, Alabado sea, y sed agradecidos por Sus bendiciones, y Él os dará con creces. Suplicadle y Él os responderá. Pedid Su perdón, y Él os perdonará. Recordadle, y Él os recordará y el recuerdo de Allah es mayor, y Allah sabe lo que hacéis.

Allah, Alabado sea, dice: «¡Por el tiempo! Que es cierto que el hombre está en pérdida. Pero no así los que creen, llevan a cabo las acciones de bien, se encomiendan la verdad y se encomiendan la paciencia».

Este es uno de los suras más cortos del Corán que recitamos y repetimos en nuestras oraciones. Contiene muchos significados, beneficios y consejos. Allah, el Altísimo, jura al comienzo de la surah que el hombre está en perdición y extravío, sin embargo, excluye a aquellos que obran rectamente de manera constante: los justos, y los que llevan a cabo acciones de bien, porque solo este tipo de personas obra rectamente.

Cuando una persona es justa en su conducta, educación, transacciones, y en todos sus asuntos, entonces se convierte en un ejemplo para los demás y pasa de ser justo (salih) a ser moslih (de los que mejoran las cosas). Este tipo de comportamiento abarca todas las formas de bondad, transacciones, conducta y virtud.

El Imam Shafi’i dijo: «Si tan solo se hubiera revelado la Sura Al-Asr, habría bastado», es decir, abarca la integridad del Din, ya que las buenas obras son la esencia del Din. Allah las ha ordenado en numerosas aleyas. Dijo: «Es cierto que los que creen y llevan a cabo las acciones de rectitud, tendrán como hospedaje el Jardín del Firdaus».

Los compañeros del Profeta ﷺ no se separaban hasta que uno de ellos le recitaba la Sura Al-Asr al otro, ya que esta abarca toda la bondad, tanto externa como interna. Incluye la pureza del corazón y la pureza de los miembros. Incluye el cumplimiento de los derechos de Allah y los de Sus siervos. Luego, Allah, Exaltado Sea, la concluye con una exhortación a la verdad y a la paciencia. Es decir, es una llamada a aconsejarse mutuamente, instándose y animándose unos a otros a seguir la verdad y evitar la falsedad. Aconsejarse mutuamente la verdad es firmeza en el Din. Aferrarse a la Sunnah del Mensajero de Allah ﷺ permaneciendo fiel a lo que nuestro Señor reveló en Su Libro, y Su Mensajero ﷺ aplicó y ejemplificó en su Sunnah.

Entre los hermosos nombres de Allah está Al-Haqq (La Verdad). Allah es Al-Haqq, el único verdaderamente digno de adoración, y todo otro objeto de adoración es falso. Dijo: «A Él se dirige la invocación verdadera. Por el contrario, ésos que son invocados, fuera de Él, no les responden en nada. Es como el que alarga sus manos hacia el agua queriendo que ésta llegue a su boca, pero no llega. La invocación de los que se niegan a creer sólo cae en un extravío.». Y dijo: «Y di: Ha venido la verdad y lo falso se ha desvanecido, es cierto que lo falso se desvanece».

¡Creyentes!, sin aconsejarse mutuamente a la verdad las almas se debilitan ante las dudas de la falsedad y la atracción de los deseos. El Imam Ar Razi dijo: «La aleya indica que la verdad es importante y que las pruebas la acompañan; por lo tanto, aconsejarse mutuamente está vinculado a ella. Quien permanece en silencio sobre la verdad es un demonio mudo». Luego dijo: «Y aconsejaos mutuamente a la paciencia».

La paciencia es una gran virtud que solo poseen los dotados de entendimiento. La paciencia es una espada que solo los valientes empuñan. E implica obligarse a someterse en todo a Allah y abstenerse de desobedecer. Conlleva aceptar y aguantar las calamidades y no resentirse cuando sobrevienen las aflicciones. Recoge el Bujari: «Nadie ha recibido un don mejor ni más abundante que la paciencia». La paciencia (sabr) es una provisión, y quien la posee ha conseguido todo tipo de rizq. Quien carece de paciencia, carece de todo bien.

Según los ulamá (eruditos), la paciencia se divide en tres categorías: la paciencia en obedecer a Allah siendo constante en ello; la paciencia en abstenerse de las faltas; y la paciencia en soportar el dolor que puede traer lo que decreta Allah. Entre los pilares del iman (creencia) se encuentran creer en el qadar (Decreto), sea bueno o malo; estar agradecido por lo bueno; y ser paciente ante lo malo. «Y los pacientes en la adversidad y en la desgracia, y en los momentos más duros de la lucha. Ésos son los veraces y ésos son los temerosos (de su Señor)».

Allahumah, concédenos paciencia y adorna nuestro carácter con ella. Haznos de los pacientes en la adversidad y en la dificultad, y de los agradecidos en los momentos de facilidad. Une nuestros corazones y sella nuestras vidas con el Iman, el Islam, la Sunnah y las buenas obras. Haznos de los bien guiados.

Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir, y que seamos todos de los que perseveran a lo largo de su existencia en este mundo en poner su vida y sus bienes en tu Camino. Amin.