Alhamdulillahi rabbil Alamin, al Malik, al Haqq, al Mubin. Doy testimonio que no hay más dios que Allah, único y sin asociado. Y doy testimonio de que Muhammad es Su siervo y Mensajero, sala Allahu alaihi wa salem, y paz y bendiciones sobre su familia y todos sus compañeros.
¡Ayunantes, hombres y mujeres! Tened taqwah de Allah en secreto y en público, en tiempos de dificultad y de facilidad, en tiempos de alegría y de tristeza, y en todo momento.
Sabed que el mes de Ramadán es el mes de la generosidad y de dar sadaqah y ser benevolente con los más necesitados, los huérfanos, y los mendigos. Es un mes en el que se multiplican las recompensas y las hassanas, asimismo, se borran las faltas y se perdonan los errores. Por lo tanto, quien ayuna debe combinar el Salat, el ayuno y la sadaqah.
Allah Todopoderoso dice:
La virtud no es que volváis el rostro hacia Oriente u Occidente. Sino que la virtud (la posee) el que cree en Allah, en el Último Día, en los Ángeles, en los Libros y en los Profetas. Y da la riqueza, a pesar del apego que siente por ella, a los parientes, huérfanos, pobres, hijos del camino, mendigos y para liberar esclavos. Y establece el Salat y entrega el ẓakat. Y los que cumplen sus compromisos cuando los contraen. Y los pacientes en la adversidad y en la desgracia, y en los momentos más duros de la lucha. Ésos son los veraces y ésos son los temerosos (de su Señor).
Corán: Sura de La Vaca (Al Baqara),177.
Esta aleya abarca toda la bondad y el éxito. Combina la adoración en el ámbito económico, físico y espiritual. Ordena la creencia en el No Visto (ghaib), hacer el Salat, dar el Zakat, dar sadaqah y tener paciencia en las dificultades. Y Allah es testigo de la veracidad y la piedad de quienes actúan conforme a ella. Para alcanzar el taqwah, el ayuno se hizo obligatorio para los creyentes. La sadaqah en el mes de Ramadán purifica las almas de las faltas, abre las puertas de la misericordia para quien ayuna, es motivo de perdón, aleja calamidades y desgracias, y alivia enfermedades. El Profeta, sala Allahu alaihi wa salem, dijo: «Curad a vuestros enfermos con la sadaqah». También refuerza la compasión, la hermandad y el apoyo mutuo entre los musulmanes. Siembra amor entre ricos y pobres, y alegra los corazones de los necesitados.
¡Musulmanes!, el ayuno es una enseñanza para purificar el nafs y cultivar en nuestra forma de ser y actuar el amor por la generosidad, el rechazo a la tacañería, la codicia y la avaricia. La sadaqah en Ramadán combina la purificación del corazón con el ayuno, y la purificación de la riqueza mediante la generosidad. Así, el siervo entra dentro del grupo de los que dan sadaqah y ayunan, aquellos a quienes Allah les ha prometido el Jardín. La generosidad y la bondad se encuentran entre las sunnas del Profeta Muhammad, sala Allahu alaihi wa salem. Abdullah ibn ‘Abbás —que Allah esté complacido con ambos— narró: «El Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa salem, era la persona más generosa, y su generosidad alcanzaba su punto máximo durante el mes de ramadán, cuando se encontraba con Yibril. Y se reunía con él cada noche de ramadán para revisar juntos el Corán. El Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa salem, era más generoso en el bien que el viento enviado». Hadiz registrado por Al-Bujari y Muslim.
Así pues, el mejor de la creación, combinaba la recitación del Corán con su aplicación y puesta en práctica. Recitaba y actuaba, pues Islam se manifiesta externamente en palabras y hechos. Así que seguid el ejemplo del Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa salem, y esforzaos por adoptar su carácter. La riqueza es una amanah en vuestras manos. Allah Todopoderoso dice: «Creed en Allah y en Su Mensajero y gastad de aquello que ha delegado en vosotros».
Entre las mejores formas de dar sadaqah están: ofrecer iftar (la comida para romper el ayuno) a quienes ayunan. El Profeta, sala Allahu alaihi wa salem, dijo: «Quien proporcione alimento a un ayunante tendrá una recompensa igual a la suya, sin disminuir en nada la recompensa del ayunante». Donar ropa a personas sin hogar y a todo aquel que busca refugio. Apadrinar huérfanos, el Profeta, sala Allahu alaihi wa salem, dijo: «Aquel que apadrine a un huérfano y yo, estaremos como estos dos en el Paraíso”, y unió el dedo índice y medio, a modo de ejemplo.
Allahumah, purifica nuestros nafs de la tacañería y la avaricia, y del amor desmedido por Dunia, y purifícalos, Tú eres el mejor de los que purifican. Tú eres su Guardián y su Dueño. Acepta nuestros salats y ayunos, haznos de los bendecidos en el mes del Corán y que seamos de la gente de la Puerta de Rayyan.
Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir, e incrementa entre todos nosotros en estos días la intención en cuidar cada gesto, cada palabra, cada acción, para que nuestro día a día sea una expresión de nuestro sometimiento a Allah.
Allahumah, dale a todo hombre y mujer de la Umma en este Ramadán una inspiración que los acerque más a Ti, y les permita llegar a su término siendo todos ellos medicina para el mundo. Amin.


