Alhamdulillah, por cuyo favor se culminan las buenas obras, desciende la baraka y la bondad, y un agradecimiento que hace perdurar las bendiciones y la felicidad.
Doy testimonio de que no hay más dios que Allah, Único, sin asociado, y doy testimonio de que Muhammad es Su siervo y Mensajero ﷺ y paz y bendiciones sean sobre su familia, sus compañeros y aquellos que los siguen con ihsan hasta el Día del Juicio.
¡Ayunantes! Tened taqwah de Allah como ha de ser temido, y emplead vuestro tiempo, especialmente en estos días benditos, en actos de adoración y obediencia, haciendo salat, dhikr, du’a, y siendo generosos, dando sadaqah y entregando el Zakat.
Sed agradecidos a Allah, el Exaltado, el Majestuoso, por concederos periodos de benevolencia y bendiciones, como los últimos diez días de Ramadán, que Allah ha bendecido por encima del resto, por la revelación del Corán en el Laylat al-Qadr, que es mejor que mil meses. Allah Todopoderoso dijo: «Es cierto que lo hicimos descender en la noche del Decreto. ¿Y cómo hacerte saber qué es la noche del Decreto? La noche del Decreto es mejor que mil meses». Y en otra aleya la describió como: «una noche bendita». Diciendo: «Lo hicimos descender en una noche bendita; en verdad somos advertidores. En ella se distribuye todo asunto sabio. Mandato que procede de Nos (…)». Es decir, en esa noche, Allah decreta los plazos, las esperanzas, la provisión y el éxito. Y la mayoría de los comentaristas del Corán coinciden en que, en esa noche, Allah distribuye los asuntos de ese año hasta la llegada del siguiente, ya sean buenos o malos. Así pues, el ayunante ha de dedicarla al quiam, a vivirla con consciencia, y a hacer todo tipo de actos de obediencia, como el Salat, recitar el Corán, hacer dhikr de Allah, hacer tafakkur (contemplar) Su dominio, hacer istighfar en abundancia, hacer tawbah de las faltas pasadas, arrepentirse por ellas y poner una fuerte intención en seguir el camino recto y no volver a caer en esas faltas.
El Profeta ﷺ dijo: «A quien pase en adoración (qama) la Noche del Decreto (laylatu al-qadr) con fe y esperanza le serán perdonadas sus faltas anteriores». Así pues, no te prives de la bondad de esta noche, en la que descienden la Misericordia (Rahma), el sosiego (Sakinah) y los ángeles (malā’ika). Allah Todopoderoso dijo: «En ella descienden los ángeles y el espíritu (Yibril) con las órdenes de tu Señor para cada asunto. Paz, ella dura hasta el despuntar del alba». Los eruditos de Tafsir han afirmado que esto significa que los ángeles saludan a los que acuden a las mezquitas en la Noche del Decreto hasta el amanecer. Por lo tanto, quienes acuden a las mezquitas deben mantener el adab debido a las casas de Allah. Han de entrar con tranquilidad y humildad, y salir con respeto y serenidad, respeto a quienes rezan y a los ángeles del Rahman. No hay problema en que los niños los acompañen a la mezquita, pero respetando algunas normas. Estas incluyen no molestar a los que hacen el Salat, moviéndose, llorando, jugando y hablando. En la Mudawwana, le preguntaron a nuestro Imam Malik sobre los niños en las mezquitas. Él respondió: «Si juegan porque son pequeños y dejan de hacerlo cuando se les llama la atención, está permitido; de lo contrario, no».
¡Siervos de Allah!, sabed que el Mensajero de Allah ﷺ nos ordenó pagar el Zakat al-Fitr, un sa’ de dátiles o un sa’ de cebada, y según el Fiqh sería válido dar su valor monetario. Este zakat debía ser entregado por todo musulmán, hombre y mujer, joven y anciano, y ordenó que se pagara antes de la oración del Eid. De modo que es obligatorio para todo musulmán, que, asimismo, ha de reunir lo correspondiente a quienes estén a su cargo, como la esposa y los hijos y, posteriormente, debe ser repartido a los pobres, los necesitados y los mendigos.
Fue prescrito como purificación para el ayunante de la frivolidad y la obscenidad, y como alimento para los pobres. Es una sadaqa obligatoria, no voluntaria. ¡Purificad vuestro ayuno pagándola, y purificad vuestra riqueza entregando el Zakat!
Ciertamente el Zakat es un gran pilar del Islam, y el Islam no es válido sin él. Es un acto financiero de adoración ordenado por Allah, Quien también ordenó el Salat y el ayuno. ¿Le obedeces en la oración y le desobedeces en el Zakat? El Zakat viene mencionado junto al Salat en numerosas aleyas del Corán, ¿cómo puedes separarlos? ¿Creéis en una parte del libro y en otra no? Allah Todopoderoso dice: «Toma de sus riquezas sádaqa, con ella los limpiarás y los purificarás. Y pide por ellos, pues realmente tus oraciones son para ellos una garantía. Y Allah es Quien oye y Quien sabe». (Corán: Sura At-tauba,103)
Allahumah, purifica nuestras almas de la tacañería, de la avaricia, de la codicia y del mal carácter. Concédenos las bendiciones de estos últimos diez días de Ramadán y la virtud del Laylat al-Qadr.
Allahumah, Tú eres indulgente y amas el perdón, perdónanos. Concédenos constancia después de Ramadán.
Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir, y permite que salgamos de este bendito mes con una hermandad reforzada y con la mejor opinión de los otros, intención de perdón para los que nos ofenden y de ayuda para con los débiles. Amin.


