Alhamdulillah, quien nos ha permitido llegar al mes de Sha’ban, y nos ha abierto las puertas de la bondad y del Ihsan. Le pedimos que nos permita llegar a Ramadán y que nos conceda hacer el salat y el ayuno de la mejor forma posible. Doy testimonio de que no hay más Dios que Allah, Único, sin asociado, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, sala Allahu alaihi wa sallem, y paz y bendiciones sobre su familia y todos sus compañeros.
¡Musulmanes! Tened taqwah de Allah, y volveos completamente a vuestro Señor y buscad Su perdón, ciertamente Él es el Perdonador, el Misericordioso. Sabed que el mes de Sha’ban es un mes para purificar los corazones del rencor y del odio, y un mes para purificar el ruh en preparación para el mes de Ramadán, el mes del ayuno y del Corán.
Este en el que estamos es un mes en el que las obras se elevan a Allah, Todopoderoso. Se relató de Usama bin Zaid, que Allah esté complacido con ambos, que dijo: «Dije: “Oh Mensajero de Allah, nunca te he visto ayunar en un mes tanto como ayunas en Sha’ban”. Dijo: “Ese es un mes que la gente descuida, entre Rayab y Ramadán, es un mes en el que las obras se elevan al Señor de los mundos, por eso me gusta que mis obras se eleven estando en ayuno». En este hadiz, el Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa sallem, nos advirtió sobre los peligros del descuido diciendo: «es un mes que la gente descuida» para que no estemos incluidos en ello, porque nuestros nufús se inclinan a la dejadez y la pereza, y les disgusta la seriedad y la disciplina, el ihsan y la sinceridad.
El descuido es apartarse de la obediencia a Allah y del dikra (recuerdo de Allah), del propósito para el cual Allah nos creó y de la preparación para el Día de la Partida. Es una gran pérdida que sufre el que se distrae, que padece por sus faltas y que olvida la rendición de cuentas que les espera a los que han cometido faltas y son descuidados. Es un océano difícil y turbulento en el que solo los que permanecen despiertos y cautelosos pueden estar a salvo. Allah, Todopoderoso, dijo: «(…)Pero es cierto que muchos de los hombres son indiferentes a Nuestros signos» (Corán: Sura de Yunus, 92). También dijo: «(…) sin embargo, la mayor parte de los hombres no saben. Conocen una parte superficial de la vida del mundo, pero viven despreocupados de la Otra Vida» (Corán Sura de los Romanos, 6).
Luego, el Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa sallem, nos instó a realizar buenas obras que se elevaran a Allah en el mes de Sha’ban. Dijo: «Me gusta que mis obras se eleven mientras estoy ayunando». Las obras rectas son las que Allah eleva. Allah, Todopoderoso, dijo: «Hasta Él asciende la buena palabra, y la buena acción la eleva». Se te exige que realices buenas obras y se te ordena hacerlo en todo momento. Allah, alabado sea, dice: «Y di: “Esforzaos, porque Allah verá vuestras obras, y también Su Mensajero y los creyentes”». Asimismo, se te ordena que salvaguardes tus obras. Dice Allah, alabado sea: «Quien se presente con buenas acciones tendrá diez como ellas». Es decir, que hagas buenas obras y las protejas para que te acompañen a tu tumba. Has de saber que esta vida es el lugar, el terreno para la acción, y la Otra vida es el lugar de la recompensa. Las obras son el fruto del iman. Se podría decir que no hay iman que no produzca obras correctas, ni existen obras correctas que no provengan del iman.
¡Creyentes!, tenéis en el Mensajero de Allah un excelente ejemplo, aAsí que intentad imitar su carácter, su forma de adoración y sus tratos. El Profeta, sala Allahu alaihi wa sallem, solía ayunar frecuentemente durante el mes de Sha’ban. En el Sahih al Bujari, se narra que Aísha dijo: «Ayunaba hasta que creíamos que nunca rompería su ayuno, y rompía su ayuno hasta que creíamos que nunca volvería a ayunar». Sabed, pues, que el Profeta, sala Allahu alaihi wa sallem, dijo: «Allah mira a su creación la noche del 15 de Sha’ban y perdona a todos, excepto a los politeístas o los que guardan rencor». Estas dos actitudes reprensibles privan a los que las padecen del perdón de Allah y de Su misericordia. Purifica tu corazón del rencor, y del shirk y de la suciedad del shirk, y sé sincero en tu relación con tu Señor y con Sus siervos. Ama para ellos lo que amas para ti mismo, y serás un creyente cuyas faltas serán perdonadas en la noche del 15 de Shaban. Sé sincero en tu adoración y afirma la unicidad de tu Señor, y serás un siervo cuyo corazón estará lleno de tawhid, ijlas e ihsan. Allah, alabado sea, dice: «Y no se les ordenó excepto adorar a Allah, dedicando sinceramente su din a Él».
Allahummah, concédenos la baraka de Sha’ban, bendícenos en Sha’ban y permítenos llegar a Ramadán. Concédenos la capacidad de ayunar y adorarte correctamente, perdona nuestras faltas, guíanos hacia las buenas obras y protégenos de la hipocresía, el shirk, la malicia y la calumnia. Haz que la vida sea un incremento de todo bien para nosotros, y la muerte un alivio de todo mal.
Allahummah, delega nuestros asuntos a los mejores entre nosotros. Bendice a nuestro emir y a nuestra comunidad. Recompensa a todo aquel que asuma responsabilidades que vayan más allá de lo personal ante Ti. Danos guía para facilitar entre nosotros que todo el que tenga algo bueno que aportar al bien común lo ponga al servicio de los demás. Y aparta tu ira y tu enojo de nosotros.
Allahummah, danos comprensión y aceptación de tu Decreto en toda situación, especialmente a aquellos que sufren persecución por ser de los sometidos a Ti. Amin.


