Una buena vida

Alhamdulillah, en cuyas manos están las llaves de la felicidad y la tristeza. A Él se elevan todas las necesidades y las súplicas. Y ha hecho de la obediencia, vida para los corazones, y en Su recuerdo una curación para lo que hay en los pechos y tranquilidad para los nufus. Doy testimonio de que no hay más Dios que Allah, Único, sin parecido, y que Muhammad es Su siervo y mensajero, sallallahu alaihi wa salam, y paz y bendiciones sobre su familia y todos sus compañeros.

¡Musulmanes!, tened taqwah de Allah, Todopoderoso, en secreto y en público, en tiempos de facilidad y de adversidad, y en todo momento. Allah, Todopoderoso, dice en Su Libro: «A quien haya obrado con rectitud sea varón o hembra, siendo creyente, le haremos vivir una buena vida y le daremos la recompensa que le corresponda por lo mejor que haya hecho». (Sura de la Abeja – An-Nahl, 97)

¡Creyentes!, una vida buena no se mide por la abundancia de riqueza, posesiones o adornos de este mundo. En verdad se manifiesta en tener el corazón sosegado, en la paz y equilibrio mental, en la baraka en el tiempo, en el contentamiento con lo poco, y en la cercanía del siervo a su Señor. Uno de los factores más importantes para alcanzar una buena vida es el Imán. Por lo tanto, la aleya anterior vincula las buenas obras con el Imán. Las obras por sí solas no sirven de nada, por numerosas que sean. Allah, Todopoderoso, dice: «Y los que se niegan a creer, sus acciones son como un espejismo en un llano; el sediento cree que es agua hasta que al llegar a él no encuentra nada». (Sura de La Luz – Annur, 39)

Quien verdaderamente cree en Allah, vive en paz en los tiempos de facilidad, es paciente en las dificultades y agradecido en los tiempos de prosperidad. Ni la adversidad ni la prosperidad lo alteran, pues cree en el Decreto (qadar), sea bueno o malo, y cree que Allah lo creó con un propósito: ponerlo a prueba con lo bueno y lo malo ¿Será paciente ante el mal y agradecerá el bien?

Entre aquello que atrae el contentamiento y da lugar a una buena vida está el recuerdo frecuente de Allah, Todopoderoso, en todas las circunstancias. Es decir, no descuidar nunca el dhikr (recuerdo) de Allah, ni siquiera por un instante.

Allah, Todopoderoso, dice: «En verdad, en el recuerdo de Allah hay sosiego para los corazones». También dice: «Así pues, recordadme que Yo os recordaré, y agradecedme y no seáis ingratos conmigo». Cuando el siervo hace dhikr, está en la compañía de Allah.

En un hadiz qudsi se narra: «Yo estoy con Mi siervo siempre que me recuerde y sus labios se muevan por Mí». Y en otro hadiz, un hombre dijo: «Oh, ¡Mensajero de Allah!, los preceptos del islam se han vuelto demasiado para mí; dime algo a lo que pueda aferrarme». Respondió: «Mantén la lengua siempre ocupada con la mención de Allah». Ibn Ataillah dijo: «¿Qué ha encontrado quien te ha perdido, y qué ha perdido quien te ha encontrado?».

Para la gente de tasawwuf, la buena vida es una vida de contentamiento, tawakkul (Confianza) y Amor Divino. Esto se debe procurar a través de la purificación del nafs, mediante el recuerdo de Allah, luchando con el ego y forjando un carácter noble, combinando los actos de adoración, las buenas obras y el servicio a los demás, y dando preferencia a las obras que se hacen en secreto por temor a la hipocresía y a la búsqueda de fama y alabanzas de los demás.

Imam Yunaid dijo: «La buena vida no consiste en tener muchas posesiones, sino en tener luz en el corazón. El corazón se ilumina al contentarse con poco, y a través de esto surge la verdadera riqueza». Como dijo el Profeta, sallallahu alaihi wa salam: «Conténtate con lo que Allah te ha dado y serás el más rico de todos». Para la gente de tasawwuf, la verdadera riqueza es la satisfacción interior. Estar desapegado de lo material es satisfacción, no depender de la gente, ni tener apego a Dunia y anhelar el Jardín donde Allah ha preparado para sus siervos justos lo que nadie ha visto, escuchado o imaginado. La buena vida pertenece a quienes se alimentan de lo lícito y bueno, a quienes comen de su propio esfuerzo y del trabajo de sus manos. No pertenece a quienes buscan beneficiarse con lo ilícito, los que trabajan en lo prohibido y terminan alimentando a su familia con lo ilícito, ya que aquella carne que haya sido alimentada por lo ilícito, se hará merecedora del Fuego.

Dice Allah, Alabado sea: «Y comed de lo bueno y lícito que Allah os da como provisión y agradeced los dones de Allah si es a Él a quien adoráis».

Allahumah concédenos suficiencia, pureza y no dependencia de los demás. Provéenos de donde no lo esperamos y concédenos un buen final. Concédenos una buena vida en este mundo. Concédenos el Yannah y todas las buenas obras que nos acerquen a él, y líbranos del mal de ambos mundos.

Allahumah, bendice a nuestra comunidad y a nuestro emir. Y haznos estar con nuestra acción entre aquellos que se esfuerzan para que sea fácil lo lícito para su gente y difícil todo aquello que desagrada a Allah. Y que siempre facilitemos entre nosotros que los fuertes sean un muro de protección para los débiles.

Allahumah, derrama sakina sobre aquellos que sufren persecución por ser musulmanes y recompensa cada una de las dificultades que les has decretado. Amin.