Ordenar lo correcto

Musulmanes, la semana pasada hablamos sobre la tawba y mencionamos algo sobre el peligro de hablar mal de los musulmanes o tener mala opinión de ellos debido a una acción incorrecta que hayan llevado a cabo. Pero eso no significa que aprobemos esa acción. No, porque los musulmanes amamos lo que Allah ama y detestamos lo que Él detesta. Por ejemplo, Allah dice entre otras cosas:

“Allah no ama que se refiera ningún mal en público”. (4:148) Y Él dice, dirigiéndose a los creyentes y describiendo una de sus características esenciales:

“Y ha hecho que detestéis la incredulidad, la perversión y la desobediencia”. (49:7)

No debemos ser gente que permanece indiferente ante lo incorrecto. Cuando se le pidió a Hudhayfah que describiera a alguien que estaba vivo y, sin embargo, muerto, dijo:

“El que no prohíbe lo reprobable con la mano, la lengua o el corazón”. Allah dice sobre nuestra umma:

“Sois la mejor comunidad que ha surgido en bien de los hombres. Ordenáis lo reconocido, impedís lo reprobable y creéis en Allah”. (3:110) En esta aleya, Allah nos describe como la mejor umma que se haya producido en esta tierra, pero lo vincula directamente con tres características: ordenar el ma’ruf, prohibir el munkar y creer en Allah. Ma’ruf es lo que naturalmente se sabe que es bueno y munkar es lo que naturalmente se sabe que está mal. La umma del islam está por encima de las demás comunidades cuando cumple con esta descripción. Los musulmanes se angustian cuando hay corrupción en la tierra, y por eso nos esforzamos en corregirla. Ningún ser humano sano puede permanecer pasivo ante una situación contraria al mandato de Allah, en la que corrupción, la avaricia, la injusticia y la usura han sembrado la ruina del ser humano. Quien permanezca pasivo ante la acción incorrecta es tan culpable como el que lo hace. Aisha, que Allah esté complacido con ella, narró que el profeta dijo:

“Las personas de una aldea entre las cuales había 18000 personas que llevaban a cabo acciones como las de los Profetas fueron castigadas”. “¿Cómo es eso, Mensajero de Allah?”, Se le preguntó. Él respondió: “Porque no se enojaron por Allah, ni ordenaron lo correcto ni prohibieron lo reprobable”. Las buenas acciones de una persona pueden no hacerle ningún bien si permanece indiferente en un medio en el que abunda lo incorrecto. Por lo tanto, el secreto de una comunidad saludable está en llamar a lo correcto y prohibir lo incorrecto. Entonces Allah nos mantendrá a salvo, responderá nuestros duas y nos otorgará el éxito. El Profeta dijo:

“Gente, ordenad lo correcto y prohibid lo reprobable antes de pedir a Allah, antes de pedirle perdón y antes de pedirle Su ayuda. De lo contrario, vuestros duas no serán respondidos, no se os perdonará y no os llegará ayuda”.

Hay tres grados respecto a ordenar lo correcto y prohibir lo reprobable, como se indica en el hadiz del Profeta:

“Cualquiera que vea un mal debe cambiarlo con su mano. Si es incapaz, entonces con su lengua, y si tampoco puede, entonces con su corazón, y esa es la forma más débil de imán”.

El primer grado corresponde a la gente que tiene autoridad entre los musulmanes, es decir, los líderes y sus representantes. Cuando ese liderazgo existe, nadie más debe asumir ese papel, ya que esto no es un hecho de vigilantismo, sino uno en el que las personas actúan a través de idhn. Al-Qurtubi dice en su tafsir:

“No incumbe a cada individuo ordenar lo correcto (con su mano, a nivel social). Más bien, el único que debería hacerlo es el sultán, ya que tiene el poder de implementar los castigos hadd, encarcelar y exiliar. Por lo tanto, es su responsabilidad poner a un hombre fuerte, con conocimiento y fiable en cada ciudad y ordenarle que lo haga en su nombre”. Por lo tanto, una tarea esencial que enfrentan los musulmanes hoy en día es establecer ese liderazgo. Porque solo cuando tengamos líderes podremos cambiar las cosas en la sociedad.El individuo puede hacerlo dentro de su campo de autoridad.

El segundo grado de ordenar lo correcto es con la lengua. Pero eso solo debe hacerse con conocimiento y el adab correcto, y eso, nasiha, se comentará en otro jutba. Pero lo más importante aquí es no pensar que le estás haciendo un daño a tu hermano, sino que por el contrario, le estás haciendo un gran servicio. Si realmente le amas, entonces esa es tu única opción. Sufyan dijo:

“Cada vez que ordenas lo correcto, fortaleces a tu hermano, y siempre que prohíbes lo incorrecto, molestas al hipócrita”.

El tercer grado es con el corazón, y eso es lo menos que cualquiera de nosotros puede hacer. No podemos contentarnos con permanecer en una compañía o en una situación en la que se desobedece abiertamente a Allah, restándole importancia. Todo lo que es odioso para Allah debe ser odioso para nosotros, de lo contrario, seremos cómplices en esas acciones. El Profeta dijo:

“Si se produce una acción incorrecta en tu presencia y la detestas, es como si no estuvieras presente en absoluto. Y si ocurre en otro lugar (en tu ausencia) pero la amas amas, es como si estuvieras presente”. Y, como dice un hadiz del Profeta, puedes mostrar tu disgusto diciéndote a ti mismo tres veces: “¡Oh Allah, esto es incorrecto!” Le pedimos a Allah una vez más que nos convierta en la mejores nación, restaurando líderes y permitiéndonos ordenar lo correcto y prohibir lo incorrecto. Y le pedimos que nos haga amar con su amor y detestemos lo que Él detesta, y que nos dé la fuerza y discernimiento para llamar al bien.

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Allah dice en Su Noble Libro, cuya traducción es: “Los creyentes y las creyentes son amigos aliados unos de otros, ordenan lo reconocido como bueno y prohíben lo reprobable, establecen el salat, entregan el zakat y obedecen a Allah y a Su mensajero. A ésos Allah les hará entrar en Su misericordia; es cierto que Allah es Poderoso, Sabio”. (9:71) Como mencionamos en la primera jutba, ordenar lo correcto e impedir lo reprobable es un deber de cada musulmán. Pero debe hacerse correctamente, con el adab correcto y la intención correcta, de lo contrario sus efectos pueden ser destructivos en lugar de beneficiosos.

A un nivel social significa anhelar lo mejor para el ser humano y el modelo social más justo, aquel que trajo el mensajero de Allah. A un nivel individual es la nasiha, esto no significa adoptar una posición de policía religiosa o de superioridad moral, lo que puede incurrir en una actitud altiva y totalmente contraria a la enseñanza del Profeta. Significa que el musulmán debe anhelar con todo su corazón la complacencia de Allah y querer lo mejor para los musulmanes y todos aquellos que le rodean. Ordenar lo correcto y prohibir lo incorrecto por lo tanto tiene muchas dimensiones. Todos los esfuerzos por atraer a la gente hacia Allah, hacia aquello que es mejor y más beneficioso para ellos en esta vida y la próxima, es ordenar lo correcto.