Alhamdulillah, Quien nos ordenó adorarlo continuamente, en la dificultad y en la facilidad, en la salud y en la enfermedad, en el alivio y en la prueba y en todas las circunstancias. Y atestiguo que no hay más Dios que Allah, Único, sin asociado, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero ﷺ, y paz y bendiciones sobre su familia y todos sus compañeros.
¡Creyentes! ¡Hombres y mujeres! Tened taqwa de Allah, el Altísimo, y agradecedLe por Sus favores y Él os dará con creces. Y recordadLe y Él os recordará. «(…) Pero el recuerdo de Allah es mayor, y Allah sabe lo que hacéis» [Corán 29:45].
Relató el imám At-Tirmidhi en los Sunan, de Ibn Abbás, que Allah esté complacido con ambos, que dijo: Estaba detrás del Profeta ﷺ un día y me dijo: «Joven, ¡te enseñaré unas palabras!: Guarda a Allah y Él te guardará. Guarda a Allah y lo hallarás ante ti. Si pides algo, pídeselo a Allah y si buscas ayuda, busca la ayuda de Allah. Y debes saber que, si toda la gente se reuniera para beneficiarte en algo, no te beneficiarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti; y si se reunieran para perjudicarte en algo, no te perjudicarían en nada que no hubiese decretado Allah para ti. Las plumas se han levantado y las hojas se han secado».
Este noble hadiz contiene consejos valiosos. Es un remedio para los corazones y frena los susurros. En este hadiz está la esencia del Tawhid y de la Creencia. Llama a temer solo a Allah, fortalece el iman y aumenta la acción de aferrarse al Creador y no a las criaturas. Y esto es la esencia del tasawwuf.
Dijo el Hafiz Ibn Rayab: «Este hadiz contiene consejos inmensos y reglas generales de los asuntos más importantes del din».
Guarda a Allah significa: protege los límites de Allah y cumple con las obligaciones.
Quien aplique este hadiz en todos sus asuntos, en su adoración y en sus transacciones, se habrá aferrado a la totalidad del din.
Dijo el Profeta ﷺ: «Conoce a Allah en la prosperidad y Él te conocerá en la adversidad». Lo relató Ahmad.
Y la prosperidad es: la salud, la seguridad, la riqueza, el tiempo libre y la tranquilidad.
Y eso se consigue con cuatro cosas:
Primero: Con la obediencia continua. «Las obras más amadas para Allah son las más constantes, aunque sean pocas».
Segundo: Con el recuerdo frecuente de Allah. En la casa, en el mercado, en la mezquita y en el trabajo. «Recordadme y Yo os recordaré» [Corán 2:152].
Tercero: Con la gratitud por las bendiciones. Cada vez que se incrementan las bendiciones aumenta tu agradecimiento, tu sometimiento, tu iman y tu obediencia.
Cuarto: Alejándote de las faltas teniendo la posibilidad de cometerlas. Esta es la sinceridad al conocer a Allah en la prosperidad. Que dejes lo prohibido no por temor a la gente, sino por pudor ante el Señor de la gente.
Y quien teme a su Señor en la adversidad y lo olvida en la prosperidad, será recompensado con lo mismo que hizo. Allah lo olvidará en la adversidad como él lo olvidó en la prosperidad.
Y Allah, el Altísimo, describió a esa gente diciendo: «Y cuando en el mar os alcanza una desgracia desaparecen todos los que invocáis menos Él. Pero una vez os hemos puesto a salvo en tierra firme os apartáis. El hombre es ingrato» [Corán 17:67].
Un ejemplo de esto es lo que ocurre durante las catástrofes, como los temblores que hemos sentido durante todo este mes. Le pedimos a Allah, el Altísimo, que nos proteja y que proteja a este país de los terremotos y de las calamidades, y que nos conceda una muerte dichosa, y que nos proteja de la muerte repentina. Amín.
Quien teme a su Señor en la prosperidad, estará con él en el terremoto, en la adversidad, en la preocupación, en toda angustia, en toda enfermedad, penuria y prueba.
Y no seamos de aquellos que Allah describió cuando dijo: «Y cuando al hombre le toca un mal, Nos invoca. Pero luego, cuando le concedemos una gracia de Nuestra parte, dice: “Esto se me ha dado solo por un conocimiento que tengo”» [Corán 39:49].
¡Musulmanes! Las causas son muchas, pero la muerte es una sola. De Allah venimos y a Él hemos de volver. Conoced a Allah en la prosperidad y Él os conocerá en la adversidad. Y recordadlo en la prosperidad y Él estará con vosotros en la adversidad y en las pruebas.
«Y no seáis como aquellos que olvidaron a Allah y Él los hizo olvidarse de sí mismos. Ésos son los descarriados» [Corán 59:19].
¡Allahumma! Protégenos y protege a nuestros hijos y líbranos de la muerte repentina.
¡Allahumma! Tranquiliza la tierra, concédenos un buen final, ten misericordia de nosotros, sálvanos de Tu castigo y líbranos del Fuego.
¡Allahumma! Muéstranos la verdad como verdad y concédenos seguirla, y muéstranos lo falso como falso y concédenos evitarlo. Y protégenos del mal de las tentaciones, tanto las aparentes como las ocultas.
¡Allahumma! Protege a nuestra comunidad y a nuestro emir y que seamos en esta ciudad un grupo humano cohesionado por nuestra unión y al que la gente pueda acudir en momentos de adversidad y de zozobra, y encontrar siempre un sólido asidero y refugio. Amín.


